“Ser hija no deseada”, un texto de María Ibarra

Un texto de la escritora María Ibarra

(La fotografía es de Nan Goldin) 

   

Ser hija no deseada. Que tu mamá haya querido un varón. Que a tu papá no le importe. Escuchar a tu mamá contando que eras demasiado negra para ser su hija. Que a ella de nena la hacían cocinar para sus hermanos mayores. Que su padre la hacía arrodillarse sobre maíz, porque sí.

Escuchar a tu papá contar que a él lo rasqueteaban con un cepillo hasta hacerlo sangrar, para bañarlo. Aceptar que te pegue. Quedarte quieta mientras te da el cintazo. No quejarte por lástima. Aprender a comunicar con lástima. Ser amable. Tener miedo de tu papá borracho. Nunca pensar que otra vida es posible.

No entender que te están violando. Sentir culpa de no ser varón. De no ser linda. De no tener plata para el uniforme. De usar guardapolvo. De ser morocha. Desear ser rubia, tener ojos claros. Fabricar casitas de cartón para quemarlas.

Crecer sin entender que te violaron. Darle la razón a cualquiera que sea varón. Sentir vergüenza de boludeces, de que te gusten los árboles. No poder comunicar belleza. Clausurar cualquier posibilidad de conclusiones propias. Tener miedo de que sepan que estás loca. Tener miedo de empezar a temblar en medio de la calle. De dar gritos. Tener miedo de hablar. De que sepan lo que pensás.

Aceptar cualquier cosa que venga de varones. Aceptar lenguaje. Cultura. No poder resignarte. Enfermarte de gastritis. Hemorroides. Úlcera. Querer morirte todos los días. No festejar tu cumpleaños. No poder dormir con la luz apagada. No poder estar sola en la oscuridad. Pegarte piñas en los muslos. Cortarte. Hacer como que no pasa nada. Hablar con cualquiera como si no pasara nada.

Aceptar que te digan que sos tímida, apocada, mal vestida, retraída, uraña, amarga, mala onda, puta, fea, histérica, rara, culona, negra, desagradable, minita, putita, loquita.

Tener miedo de hablar sola. Tener miedo de divertirte. Aceptar la cultura. Aceptar que hay lugares donde saben más de vos que vos misma. Aceptar el espacio, el sistema solar, la economía. Aceptar pero nunca resignarte. No arreglarte. No tener amistades que te desprecian. No aceptar el rol de rara para que otras personas se sientan menos raras. Separarte una vez, dos veces, tres veces. No trabajar en relación de dependencia. No tener hijos. Olvidarte de aceptar. Entender que te violaron. Que nadie sabe una mierda. Que se pueden hacer una paja con el lenguaje, el espacio, la nanotecnología.

Tener amigas. Mirar un árbol dos horas.

 

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